A tan solo 5 kilómetros del núcleo de Níjar, al final de una sinuosa carretera de montaña, de asfalto rugoso sobre un barranco pedregoso, llegamos al fértil valle de Huebro.
Sierra Alhamilla, la isla verde rodeada de desierto, acoge esta pedanía de Níjar. Un auténtico remanso de paz solo quebrantado por el canto indiferente de la naturaleza.
El manantial de Huebro nace a los pies de la montaña, esa que con su fuerza movía los molinos encargados de moler la harina, unos veintidós en total como cuentas de un collar atados a la acequia del estanque. El agua transcurre por las acequias de donde beben las huertas y sus árboles frutales. Su vegetación única es el escenario perfecto para tu ruta de otoño.
En este caso, pasear por la España vaciada resulta todo un descubrimiento para aquellos viajeros atraídos por la quietud de la montaña y la riqueza del paisaje.

Descubre la senda del agua este otoño en el fértil valle de Huebro.
Con la suave temperatura de estos días y su personalísima paleta de colores que invita a adentrarse, la ruta del agua es una actividad ideal para toda la familia.
Con un recorrido total de nueve kilómetros circular y clasificado como fácil, Los Molinos de Huebro-Ruta del Agua tiene su punto de partida en Níjar.
Suena el agua a través de un paraje agreste salpicado de restos de un pasado nazarí y cristiano, como un aljibe de herencia almohade de dos naves y canalizaciones abastecido con las aguas de lluvia o su iglesia de Nuestra Señora del Rosario.
Cae el agua en la balsa mientras recorres la plaza del pueblo y te sientes atrapado por la panorámica de su mirador: una postal inolvidable del valle de Níjar y la sierra de Gata. Deja que tus pies se encuentren con los antiguos molinos, piérdete en un oasis natural rico en adelfas, hinojos, alcaparras, torviscos, esparragueras, mentas, higueras, algarrobos, almendros, olivos, limoneros y naranjos.

Punto de partida. Inicia tu camino en el aparcamiento municipal de Níjar y continúa por calle la carrera, el Ayuntamiento y la Iglesia hasta el camino de Huebro. Allí encontrarás la señal de Inicio de Ruta del Agua, esa que ha de conducirte por acequias, molinos hidráulicos del barranco de Huebro y su balsa hasta llegar al centro de esta aldea de Níjar bañada de encanto. Y si tienes intención de pasar varios días en estos parajes escondidos, las casitas del complejo turístico Villa de Níjar son la opción perfecta para dormir cerca de este valle encantador. ¡Un fin de semana por descubrir en Alojame! ¿Vienes?